Tener hijos, ¿en verano o en invierno?

Bueno, lo primero de todo que es difícil elegir y aún más acertar con lo que se elige. Para empezar yo quería embarazarme por junio-julio, para tener a la niña en marzo-abril, me parecía una fecha buena (yo nací en abril y mira qué bien he salido, jiji) porque ya se ha pasado el frío pero todavía no hace un calor asfixiante. Y entonces mi encargado de obra me dice:

“Pero, ¿tú qué te crees? ¿Que esto va a ser cómo tú quieras? Que no es como encargar una pizza, no es te pones un día y ya está, que hay gente que tarda meses, incluso años, mira la administrativa de urbanización que no se embarazaba y le hicieron pruebas y resulta que ovula cada 4 meses, imagínate para acertar y embarazarse…”

Y claro, ya pensando que voy a tardar meses, que puede ser que no ovule todos los meses y yo no lo sepa (vaya pifia tener la regla todos los meses y cuando te hace falta te enteras que es ‘pa ná’, que va sin óvulo), pues me puse nerviosita y le dije a Joze:

“Mira maleshao” (es su mote) “esto de embarazarse no es tan fácil, que puede que yo no ovule tan fácilmente y no lo sepamos, o que tus soldaditos sean vagos o les falle el GPS o mil cosas más, así que si queremos embarazarnos en junio-julio tenemos que ponernos ya con el tema, hay que ponerse con tiempo como si fuéramos a presentarnos a oposiciones.”

Y él, como buen hombre que es, que le da igual si pintamos la casa de verde o de beige, que mientras el sofá sea grande para tumbarse a echar la siesta le da igual si es de tela o de polipiel, dijo:

“Lo que tú digas.”

Y ahí que nos pusimos al tema en febrero, yo contando los días para saber cuál era mi día fértil, él diciendo que por favor los miércoles no, que tenía que madrugar y que mejor el viernes o el sábado (sí, llega un momento que las relaciones son así). Yo pensando que con suerte me embarazaba para junio, y sin suerte para febrero pero del año siguiente… Pues total, que nos embarazamos a la primera, y la niña nació en noviembre.

¿Y todo esto a qué viene? Pues a que la niña ha tenido 2 catarros este invierno, a que llevo 4 meses y medio con mocos de llevar la teta al aire la mitad del tiempo, a que la niña lleva 3 días con mocos y no duerme bien, y aquí estoy yo escribiendo a las 4 de la madrugada que me ha despertado a las 2, y a las 7 me tengo que levantar para trabajar y me estoy acordando del encargado de obra y de todos sus ascendientes.

Si es que me tenía que haber puesto al tema en junio…

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Pyssla (hama beads), Sevilla FC actualizado

Después de que Joze viera con malos ojos que el escudo del Betis me quedara bien, le hice otro del Sevilla con cuentas Pyssla, pero esta vez con un diseño más actual porque el anterior era del Pleistoceno medio.

Así que aquí dejo la plantilla del escudo actualizado del Sevilla y la foto de cómo me quedó (aunque no me quedó tan bien como el del Betis, porque la cuenta de abajo se despegó y la tuve que mantener unida con cola, y se me volvió a despegar, y el Loctite no funciona, probaré con silicona…).

Llamada surrealista

Viernes, aprox. 12:00. Ring ring, suena mi móvil de empresa (en realidad el tono que tengo puesto es un Canon de Pachebel, es la canción de Iris que le pongo desde el embarazo):

AL: Sí, buenos días.

Desconocido: Hola, tengo una perdida tuya.

AL: Lo dudo, no he llamado a nadie.

Desc: Es que es de ayer a las 7 de la tarde.

AL: No, este es un móvil de empresa y a las 7 de la tarde no trabajo.

Desc: Es que la perdida es desde otro número, el que termina en 6.

AL: ¿Qué otro número? ¿Quién eres?

Desc: Soy Raúl, de Tarancón, y me has llamado ayer a las 7 desde otro número.

AL: No te conozco y no te he llamado.

Desc: Ah, vale.

Pi, pi, pi…

Me he quedado pensando… si le han llamado desde otro número, ¿para qué llama a mi número? Todavía no lo entiendo.

Pyssla (hama beads), Sevilla Fútbol Club

Como el invento que tenía en mente con las cuentas Pyssla de Ikea no me salió bien, me puse a hacer el escudo del Sevilla (equipo de Joze), y por ser de lo primero que hago lo planché demasiado y quedó un poco chof en algunas zonas, pero aprendí de mi error y el siguiente que hice me quedó mejor, con el consiguiente cabreo de Joze por haber hecho bien el Betis y regular el Sevilla…

Aquí dejo la plantilla para Pyssla del escudo del Sevilla, y mi resultado. (Las plantillas de Pyssla se pueden usar para punto de cruz, pero están limitadas a 29×29 y con sólo 10 colores.)

Si el trabajo es salud, ¿por qué estoy con más de 38 de fiebre tras mi primera semana?

Bueno, pues ya llevo una semana de vuelta al trabajo. No me ha costado mucho, porque:
– Bichín ya estaba acostumbrada a la guarde de la semana anterior, ahora va todos los días con una sonrisa;
– Mi jefe no tiene problemas en que yo disfrute de mi hora de lactancia, así que voy a las 2 horas a darle el pecho y luego le dan un biberón de mi leche extraída;
– He pedido reducción de jornada y tengo las tardes libres para echarme unas buenas siestas con mi niña en el sofá;
– Me estaba agobiando un poco de estar sin trabajar, me estaba convirtiendo en maruja, 2 meses más y terminaría sintonizando Telecinco (en mi casa sólo vemos T5 durante 2 segundos, lo que nos cuesta hacer zapping de Cuatro a La Sexta).

Pero desde el jueves por la noche empecé con fiebre, 37’7°, paracetamol y sueño reparador (interrumpido cada 3 horas por Bichín, a la que le gusta cenar, recenar y rerrecenar) y con 37’3° al trabajo. Pero a la vuelta el viernes malestar general, tras la siesta 38’7° y a urgencias, que me dicen que estaré incubando algo (¿se puede incubar alergia al trabajo?). Así que una tarde-noche de perros, Joze encargado de la cena, el fregado y la niña, paracetamol cada 6 horas, y ahora estoy mejor, 37’3°, así que voy a ducharme y hacer la compra. Lo que no sé es qué hacer con el pijama, porque tiene un pantano de sudor que se mantiene de pie solo, no se si echarlo a lavar o prenderle fuego antes de que tenga vida propia y se me rebele…

Edito: el lunes tenemos barbacoa en el trabajo, una barbacoa que se lleva planeando desde octubre (y yo pensaba que la harían cuando me pusiera de parto), así que iré aunque esté moribunda, que yo por unos chorizos parrilleros MA-TO. Jijiji.

Bichín va a la guarde

Pues sí, parece mentira pero ya han pasado las 16 semanas de baja por maternidad. Ahora estoy disfrutando las vacaciones pendientes de Navidad, y aprovecho para que bichín se adapte a la guarde de forma gradual.

El lunes: llorera por el hambre, la chavala come más que Falete en un buffet libre (por algo está en el percentil 85 y el ginecólogo preocupándome porque venía pequeña) y siempre a teta, y no era capaz de comer ni por biberón ni por jeringa. Y sólo estuvo hora y media sin comer! Claramente ha salido a mi abuelo paterno, cuyo lema es “me pongo a dieta mañana, hoy vamos a celebrarlo comiendo”.

El martes: pues me pico y no os quiero. Es que ni nos miraba tras recogerla. La teta sí que la cogía con ganas, pero sin mirarme a la cara, me tenía castigada! Tras 3 horas de mimos ininterrumpidos conseguimos que volviera a sonreírnos.

El miércoles: vaaaale, aceptamos barco. Le saqué alguna sonrisilla al recogerla, y por la tarde medio normal. Eso sí, se pega unas siestas de varias horas que no se pegaba antes, pensaría que en la guarde la hacen correr 10 km si no fuera porque no sabe ni gatear!